Perimenopausia: qué es, qué síntomas da y en qué se diferencia de la menopausia

Línea de tiempo de la perimenopausia, la menopausia y la posmenopausia, con el punto en el que empieza la pérdida de densidad ósea según el estudio SWAN

En resumen: la perimenopausia es el camino, la menopausia es un solo día

La respuesta en dos líneas

La perimenopausia es la etapa en la que las hormonas empiezan a cambiar, pero la regla todavía viene, y puede durar años. La menopausia es un solo día: el de la última regla. Sabes cuál fue cuando han pasado doce meses sin ninguna.

Y la posmenopausia es todo lo que viene después.

Perimenopausia Menopausia Posmenopausia
Años Un solo día El resto de la vida
La regla todavía viene, desordenada El de la última regla Doce meses después de esa regla
Insomnio, ansiedad, irritabilidad Sofocos, sudoración nocturna, sequedad vaginal Pérdida de hueso y de músculo
El mejor momento para intervenir Solo se sabe mirando atrás Proteger lo que hay

Mucha gente la llama premenopausia. El nombre correcto es perimenopausia.


Por qué casi nadie la reconoce a tiempo

Porque no empieza por donde todo el mundo espera.

La imagen que tenemos de la menopausia es el sofoco. Y el sofoco, cuando llega, suele llegar tarde. Lo que aparece primero es otra cosa, y es mucho más difícil de atribuir:

  • Te despiertas a las tres o las cuatro y no vuelves a dormirte. El día siguiente ya está decidido a esa hora.
  • La cabeza no funciona igual: palabras que no encuentras a mitad de frase, decisiones que antes tomabas sin pensar.
  • La ansiedad o la irritabilidad aparecen sin causa, y luego viene la culpa por haber contestado así.
  • Acumulas peso en el abdomen aunque no hayas cambiado absolutamente nada de lo que hacías.
  • El cabello cae más de lo normal y la piel ha perdido densidad.

Ninguno de esos síntomas lleva la palabra «menopausia» escrita. Por eso los achacas al trabajo, a la edad, al estrés o al carácter. Y por eso muchas mujeres llegan a consulta después de años, cuando ya han pasado por varias consultas en las que les dijeron que era normal.

Lo que veo en consulta

El 80% de las pacientes de más de 45 años que atendí en estética estaba atravesando la perimenopausia sin saberlo.

Venían por la piel, por el peso, por el pelo. Lo demás —el sueño roto a las tres de la madrugada, la irritabilidad, la cabeza espesa— lo contaban de pasada, como si no formara parte de la consulta. Eso me llevó a estudiar la medicina hormonal en serio, porque tratar la piel sin mirar lo que hay debajo deja a la paciente igual de cansada.

— Dr. Daniel Conca Cattapan, especialista en Psiquiatría · COMB 67514
Observación de su propia consulta, no un estudio publicado.


Qué está pasando por dentro

En la perimenopausia la progesterona cae antes que el estrógeno. Eso es lo que explica que lo primero que se rompe sea el sueño, el ánimo y la calma, y no los sofocos.

Cuando el estrógeno empieza a caer de forma sostenida ya estamos en otra etapa, y entonces sí aparecen los sofocos, la sudoración nocturna, la sequedad vaginal y los cambios en el reparto de la grasa.

No se apaga de golpe. Se va apagando por partes. Primero el sueño. Después la energía. Después la concentración. Después el cuerpo.


Los tres momentos, y qué cambia en cada uno

Perimenopausia: cuando el ciclo empieza a cambiar

El ciclo se vuelve irregular, la progesterona cae antes que el estrógeno y aparecen insomnio, ansiedad, irritabilidad y cambios de humor.

Es el mejor momento para intervenir, y es también el momento de empezar a proteger el hueso.

El estudio SWAN, que siguió a 1.902 mujeres de cuatro orígenes distintos, midió exactamente cuándo empieza esa pérdida: en la premenopausia y en la perimenopausia temprana el hueso casi no se mueve, y es en la perimenopausia tardía cuando cae de golpe. O sea que cuando aparece el primer síntoma, todavía se está a tiempo.

Menopausia establecida: cuando el desequilibrio es pleno

El estrógeno cae de forma sostenida. Los sofocos, la sudoración nocturna, la sequedad vaginal y los cambios de composición corporal se hacen más visibles.

Posmenopausia: cuando se consolida la nueva biología

Desde los doce meses tras la última regla. La pérdida de masa ósea y muscular continúa y el perfil de riesgo cardiovascular cambia.

No es tarde. Es el momento de proteger lo que hay y recuperar lo que se pueda.

«Es la menopausia» describe una etapa, y dentro de esa etapa hay cosas que medimos

En una valoración hormonal completa no miramos solo el estradiol. Miramos la progesterona, la testosterona y la DHEA, que la mujer también produce. Y miramos el tiroides más allá del TSH, con T3 libre, T4 libre y anticuerpos cuando el caso lo pide, porque una función tiroidea por debajo de lo óptimo da lo mismo que la menopausia: fatiga, frío, caída de cabello y aumento de peso.

Miramos también el cortisol, porque el cortisol alto de forma mantenida destruye músculo, favorece la resistencia a la insulina, interrumpe el sueño y bloquea la respuesta a todo lo demás.

Los cinco ejes de una valoración hormonal
Varios de estos ejes dan los mismos síntomas. Por eso se miran juntos.

Esa es la diferencia entre tratar un síntoma y entender en qué momento biológico estás.


Y el pelo también

La caída del cabello en esta etapa es uno de los síntomas que más se minimizan en consulta, y casi nadie la asocia con lo hormonal.

En la mujer la caída rara vez empieza por las entradas. Empieza por la raya, que se ensancha, por la coleta, que se afina, y por la sensación de que hay menos cantidad aunque el espejo todavía no lo diga.

Puede ser el posparto, puede ser el estrés sostenido, puede ser un déficit de hierro o de vitamina D, puede ser el tiroides, puede ser el cambio hormonal. Muchas veces son dos de esas cosas a la vez.

Por eso cuando lo que mueve la caída es el eje hormonal, el protocolo capilar solo no alcanza. Se trabaja desde los dos lados.

Regeneración capilar


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Durante veinte años se dijo lo contrario

En 2002 un estudio llamado Women’s Health Initiative se interrumpió antes de tiempo. Eran 16.608 mujeres y se paró a los 5,2 años de media por los efectos adversos. Sus resultados llevaron a que los tratamientos hormonales para la menopausia salieran al mercado con advertencias graves. El uso se desplomó. Varias generaciones crecieron con la idea de que las hormonas eran peligrosas.

Los análisis posteriores mostraron límites importantes en aquella lectura: la edad media de las participantes era de 63 años, y las hormonas que se usaron entonces no son las que se emplean hoy.

Eso no elimina los riesgos ni las contraindicaciones. Lo que hace es devolver la decisión al caso individual y a los datos.


Preguntas frecuentes

¿Cuándo empieza la perimenopausia?

No tiene una fecha en el calendario. Empieza cuando el ciclo deja de ser el de siempre y aparecen los primeros cambios de sueño y de ánimo, y puede durar años antes de la última regla. Por eso casi nadie la reconoce cuando empieza: el primer síntoma no es un sofoco, es despertarse a las tres de la madrugada.

¿Perimenopausia y premenopausia son lo mismo?

Mucha gente usa «premenopausia» para hablar de esta etapa, y es la palabra que más se busca. El nombre correcto es perimenopausia. Se refieren a lo mismo en el lenguaje de todos los días: los años en los que las hormonas ya están cambiando pero la regla todavía viene, aunque venga desordenada.

¿Puedo estar en la perimenopausia si todavía tengo la regla?

Sí, y es lo habitual. Mientras haya regla, aunque sea irregular, sigues en la perimenopausia. La menopausia solo se confirma hacia atrás, cuando han pasado doce meses seguidos sin ninguna. Tener la regla no descarta nada: en esta etapa la progesterona ya ha empezado a caer.

¿Y si lo que tengo es ansiedad y nada más?

La ansiedad y la irritabilidad que aparecen sin causa están entre los primeros síntomas, y son los que más se confunden con otra cosa. Que no haya sofocos no significa que no sea hormonal. En la perimenopausia la progesterona cae antes que el estrógeno, y eso se nota primero en el sueño y en el ánimo.

¿Hace falta analítica?

Sí. Es lo que permite saber en qué momento estás y qué ejes están movidos, en vez de tratar los síntomas uno por uno. Miramos estradiol, progesterona, testosterona y DHEA, el tiroides más allá del TSH y el cortisol, porque varios de ellos dan síntomas parecidos y conviene saber cuál manda.

Reserva una valoración y sal sabiendo en qué momento estás.

Una primera consulta con un médico para entender tu caso, tu biología y qué protocolo encaja contigo. Si tu caso no es para nosotros, saldrás de esa consulta sabiéndolo.

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Fuentes

  1. Finkelstein JS et al. Bone mineral density changes during the menopause transition in a multiethnic cohort of women. J Clin Endocrinol Metab. 2008;93(3):861-8. PubMed 18160467
  2. Rossouw JE et al. Risks and benefits of estrogen plus progestin in healthy postmenopausal women: principal results From the Women’s Health Initiative randomized controlled trial. JAMA. 2002;288(3):321-33. PubMed 12117397

Información orientativa. No sustituye una valoración médica individual ni garantiza resultados específicos.

Revisado médicamente por Dr. Daniel Conca Cattapan · Especialista en Psiquiatría · COMB 67514 · y Dra. Marta Sisteró Castore · Especialista en Obstetricia y Ginecología · COMB 37204

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