Flacidez en la cara: por qué aparece y qué la mejora

Mujer de perfil con flacidez leve en la línea de la mandíbula.

La flacidez en la cara aparece cuando lo que sostiene la piel por debajo cede: el hueso pierde volumen, la grasa profunda se vacía, los músculos se desequilibran y la piel fabrica menos colágeno. El problema empieza debajo de la piel, y por eso las cremas hacen tan poco. Se puede mejorar, sobre todo si se trata en el orden en que se produjo.

¿Qué es la flacidez en la cara?

Es la pérdida de firmeza de los tejidos del rostro. Se nota en el óvalo de la cara, que pierde definición; en las mejillas, que bajan; en la mandíbula, donde aparecen las llamadas «papadas laterales»; y en el surco que va de la nariz a la comisura de la boca, que se marca más. Mucha gente la describe como «tengo la cara caída» o «me veo cansada aunque no lo esté».

¿Te pasa a ti? El médico lo valora en consulta y te dice qué se puede hacer en tu caso.

Escríbenos por WhatsApp

No es una enfermedad ni es peligrosa. Es una parte normal del envejecimiento, pero cada persona la vive a un ritmo distinto.

¿Por qué aparece la flacidez facial?

Porque la cara envejece de dentro hacia fuera, en capas. Primero el hueso de la cara se reabsorbe poco a poco, sobre todo en el pómulo, alrededor del ojo y en la parte delantera de la mandíbula. Después se vacían los compartimentos de grasa profunda, que funcionan como almohadillas. Al perder ese soporte, todo lo que está encima baja.

A la vez, unos músculos ganan fuerza y otros la pierden, y la piel fabrica menos colágeno y elastina, las fibras que la mantienen tensa y elástica. El resultado es un tejido con menos sostén y una piel que ya no recupera su forma igual que antes. Por eso dos personas de la misma edad pueden tener una flacidez muy distinta: depende de qué capa cedió primero.

¿Qué hábitos aceleran la flacidez de la cara?

Hay factores que no se eligen, como la herencia o la forma del hueso, y otros que sí. El estudio más claro sobre esto comparó a 186 parejas de gemelos idénticos: con los mismos genes, el que había fumado más años y el que había tomado más sol sin protección parecía mayor. En ese mismo estudio, los cambios de peso también pesaban, y su efecto dependía de la edad.

En la práctica, lo que más protege la cara es lo de siempre: no fumar, usar protector solar a diario y evitar las subidas y bajadas de peso bruscas. Las dietas muy rápidas, o los fármacos que hacen perder mucho peso en poco tiempo, pueden vaciar la cara antes de lo esperado.

¿A qué edad empieza la flacidez?

Los cambios de soporte empiezan años antes de que se noten en el espejo, y el ritmo varía mucho de una persona a otra. En las mujeres, la menopausia marca un antes y un después: al bajar los estrógenos, la piel pierde colágeno y agua, y se vuelve más fina y menos elástica. Por eso muchas pacientes cuentan que la cara «cambió de golpe» en pocos años.

No hay una edad para empezar a tratarla. Lo que importa es qué ha cambiado en tu cara y cuánto, y eso se mira en consulta.

¿Las cremas sirven para la flacidez?

Ayudan a la piel, pero no levantan la cara. Una buena crema hidrata, protege del sol y algunas, como los retinoides, mejoran la textura de la superficie con meses de uso. Ninguna llega al hueso ni a la grasa profunda, que es donde empieza la flacidez. Los masajes, los rodillos y la gimnasia facial tampoco tienen estudios sólidos que muestren que reponen el soporte perdido.

El cuidado en casa sirve para mantener y para que la piel responda mejor a un tratamiento. No sustituye al tratamiento cuando el tejido ya ha bajado.

¿Qué tratamientos médicos hay para la flacidez de la cara?

Hay varios, y cada uno actúa sobre una capa distinta de la cara: el hueso, la grasa profunda o la piel. Por eso casi nunca basta con uno solo. Qué opción tiene sentido, y en qué orden, lo decide el médico después de explorarte. Estas son las principales:

  • Rellenos de soporte: ácido hialurónico de alta densidad colocado junto al hueso, para devolver el apoyo que se perdió en pómulo, mentón o mandíbula.
  • Bioestimuladores: sustancias como el ácido poli-L-láctico o la hidroxiapatita cálcica que, una vez inyectadas, hacen que tu propio cuerpo fabrique colágeno. No rellenan al momento: el efecto se va viendo con los meses.
  • Tratamientos de la piel: la micropunción (microneedling), las inyecciones hidratantes o el láser estimulan la dermis para que gane densidad y calidad. Si te interesa el láser, en láser CO2 para el rejuvenecimiento facial explicamos qué mejora y qué no.
  • Cirugía: cuando el descolgamiento es muy marcado, el lifting quirúrgico es la opción que más tejido reposiciona. Ningún tratamiento con agujas lo iguala en esos casos, y conviene decirlo.

¿Funcionan los bioestimuladores en la flacidez?

Hay estudios buenos que dicen que sí, sobre todo cuando la flacidez viene de pérdida de volumen. Un bioestimulador no rellena el hueco al momento: deja en la piel un material que tu cuerpo va reabsorbiendo y que, mientras tanto, le hace fabricar colágeno propio. Por eso el cambio es gradual y dura más que el de un relleno.

En un ensayo con 331 personas con pérdida de volumen en el tercio medio de la cara, se comparó el ácido poli-L-láctico con el ácido hialurónico. A los 12 meses, la mejoría se mantenía en el 84,9% del grupo de ácido poli-L-láctico frente al 47% del de ácido hialurónico. Las reacciones en la zona del pinchazo fueron algo más frecuentes con el bioestimulador y se resolvieron en 1 a 3 días.

Eso no lo convierte en la opción para todos. Si lo que cedió es sobre todo el hueso, o si la piel es muy fina, hacen falta otras herramientas, y muchas veces se combinan.

¿Se puede mejorar la flacidez sin cirugía?

En la mayoría de los casos leves y moderados, sí. Lo que cambia es el objetivo: no se trata de estirar la piel, sino de reponer el soporte que falta para que el tejido vuelva a apoyarse donde estaba. Cuando el descolgamiento es grande, los tratamientos sin cirugía mejoran, pero tienen un techo, y en la valoración te lo decimos con claridad.

¿Cuándo se notan los cambios?

Depende de la técnica. El soporte con relleno se ve desde el primer día. Los bioestimuladores y los tratamientos de la piel tardan más, porque el colágeno nuevo necesita semanas para formarse: el cambio se va viendo entre el segundo y el tercer mes, y se valora del todo hacia los seis meses. Por eso trabajamos con controles, no con un solo día de tratamiento.

Cómo lo vemos en RegenElit

La flacidez la tratamos dentro de REGENFACE, nuestro protocolo de rejuvenecimiento facial por capas. Empezamos con una valoración de 60 minutos, sin coste, donde medimos las cinco capas de la cara (hueso, grasa profunda, grasa superficial, músculo y piel) con una escala de 0 a 16, el FFR-Score, e identificamos tu patrón dominante: pérdida de volumen, descenso del tejido, dinámica muscular o piel floja. En pacientes a partir de los 45 años miramos también el eje hormonal.

De ahí sale un plan por escrito, en orden: primero el soporte, después los compartimentos de grasa y al final la piel, con rellenos de alta densidad, bioestimuladores, nanofat, micropunción o polinucleótidos según el caso. Volvemos a medir a los tres y a los seis meses. Si algo no tiene sentido hacer en tu cara, te lo decimos. El método completo está en REGENFACE.

¿Quieres que lo veamos en tu caso? Escríbenos por WhatsApp y te damos hora para una valoración con el médico.

Pedir valoración por WhatsApp

Fuentes

  1. Guyuron B et al. Factors contributing to the facial aging of identical twins. Plast Reconstr Surg. 2009;123(4):1321-1331. PubMed 19337100
  2. Zhang Y et al. Efficacy and Safety of Poly-l-Lactic Acid for Correction of Midfacial Volume Loss and Contour Defects: A Prospective, Multicenter, Randomized, Parallel-Controlled, Evaluator-Blinded, Superiority Trial. J Cosmet Dermatol. 2025;24(7):e70230. PubMed 40679154
Dr. Daniel Conca Cattapan, médico de RegenElit Clinic

Revisado por Dr. Daniel Conca Cattapan (COMB 67514).

Información orientativa: no sustituye una valoración médica. Cada caso lo estudiamos en consulta.

Artículos
relacionados