Patas de gallo: por qué salen y qué opciones médicas hay

Rabillo del ojo de una mujer sonriendo, con patas de gallo.

Las patas de gallo son las arrugas finas que salen en abanico desde el rabillo del ojo. Aparecen por el gesto de sonreír y entrecerrar los ojos, repetido miles de veces, sobre una piel que con los años y el sol se vuelve más fina. Primero se ven solo al sonreír; con el tiempo quedan marcadas también en reposo, y eso cambia qué opciones tienen sentido.

¿Qué son las patas de gallo?

Son arrugas de expresión en la parte externa del ojo, donde la piel es de las más finas de la cara. Se llaman así por su forma: varias líneas que se abren hacia la sien y la mejilla. Debajo está el músculo que rodea el ojo y lo cierra, el orbicular. Cada vez que sonríes, ese músculo se contrae y pliega la piel justo en ese punto.

¿Te pasa a ti? El médico lo valora en consulta y te dice qué se puede hacer en tu caso.

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No son un problema de salud. Son una de las primeras señales del paso del tiempo en la cara, y para mucha gente, la que más se nota en las fotos.

¿Por qué salen las patas de gallo?

Por la suma de tres cosas. La primera es el gesto: sonreír, reír y entrecerrar los ojos al sol pliegan la piel siempre en el mismo sitio. La segunda es la piel: con la edad fabrica menos colágeno y elastina, las fibras que la mantienen firme, y le cuesta más volver a su sitio después de cada pliegue. La tercera es el sol, que acelera esa pérdida de fibras.

El tabaco y la piel muy seca también suman. Y la herencia pesa: hay personas con una piel más gruesa que tardan mucho más en marcarlas.

¿Qué diferencia hay entre patas de gallo dinámicas y estáticas?

Las dinámicas solo aparecen cuando el músculo se mueve, al sonreír o al guiñar, y desaparecen cuando la cara está relajada. Las estáticas se quedan marcadas también en reposo: la piel ya ha perdido fuerza y el pliegue se ha convertido en un surco. La mayoría de las personas pasan de unas a otras con los años.

Esta diferencia es la que más orienta el tratamiento. En una arruga dinámica manda el músculo; en una estática manda la piel, y suele hacer falta trabajar las dos cosas.

¿Se pueden prevenir las patas de gallo?

No del todo, porque sonreír es inevitable y nadie debería dejar de hacerlo. Lo que sí se puede es retrasarlas. Lo que más ayuda es protegerse del sol: protector solar a diario, también en el contorno del ojo, y gafas de sol, que además evitan que entrecierres los ojos con la luz. No fumar y cuidar la hidratación de la piel también cuentan.

Si lees con dificultad o forzando la vista, revisarte la graduación evita fruncir los ojos durante horas.

¿Las cremas quitan las patas de gallo?

No las quitan, pero algunas ayudan. Una crema hidratante rellena un poco las líneas más finas mientras dura su efecto. Los retinoides, derivados de la vitamina A, son de los pocos activos con estudios que muestran una mejora de la textura de la piel con meses de uso, aunque en el contorno del ojo pueden irritar. Ninguna crema actúa sobre el músculo, así que en la arruga dinámica su efecto es limitado.

¿Qué es la toxina botulínica y qué dice la evidencia?

La toxina botulínica es un medicamento que, inyectado en un músculo, bloquea de forma temporal la señal del nervio que le ordena contraerse. El músculo se relaja y deja de plegar la piel con tanta fuerza. En España necesita receta médica y solo puede ponerla un médico, que decide si está indicada, en qué puntos y en qué cantidad.

Es de los tratamientos de patas de gallo con más estudios. En un ensayo controlado con placebo, un panel independiente que miraba fotos sin saber quién había recibido qué vio una mejora clara de las patas de gallo a las 4 semanas; en los grupos de mayor dosis, la diferencia con el placebo se mantenía hasta la semana 12. Es decir, el efecto es temporal y va desapareciendo a medida que el nervio recupera la señal.

Funciona sobre todo en la arruga dinámica. En la estática, la piel ya ha perdido estructura y relajar el músculo no basta para borrar el surco.

¿Qué riesgos tiene la toxina botulínica en la cara?

Bien indicada y en manos de un médico, los efectos adversos son poco frecuentes y pasajeros. Una revisión que juntó 35 estudios con 8.787 personas tratadas en la cara encontró, en la parte superior del rostro, párpado caído en el 2,5% y ceja caída en el 3,1%. Todos esos efectos se resolvieron solos.

Lo que sí es peligroso es ponérsela fuera de un contexto médico, con productos de origen dudoso o sin una exploración previa. Si alguien te la ofrece sin receta, sin historia clínica o fuera de un centro sanitario, desconfía. El embarazo, la lactancia y algunas enfermedades neuromusculares son contraindicaciones, y eso lo revisa el médico antes.

¿Qué otras opciones hay para las patas de gallo?

Cuando la arruga ya está marcada en reposo, el objetivo pasa a ser la piel. La micropunción (microneedling) y el láser estimulan la dermis para que fabrique colágeno nuevo y gane densidad; si quieres saber cómo actúa el láser en las arrugas, lo contamos en láser CO2 para el rejuvenecimiento facial. Las inyecciones hidratantes (skinboosters) y los polinucleótidos mejoran la calidad de una piel fina.

A veces la pata de gallo se marca más porque el pómulo ha perdido volumen y la piel de alrededor del ojo se ha quedado sin apoyo. En ese caso, tratar solo la arruga se queda corto. Qué combinación tiene sentido en tu cara lo decide el médico en consulta.

Cómo lo vemos en RegenElit

Las arrugas de expresión las valoramos dentro de REGENFACE, nuestro protocolo de rejuvenecimiento facial por capas. En la valoración de 60 minutos, sin coste, medimos las cinco capas de la cara con el FFR-Score, una escala de 0 a 16, y vemos si tus patas de gallo responden sobre todo a la dinámica muscular, a una piel que ha perdido calidad o a una falta de soporte debajo del ojo.

De ahí sale un plan por escrito, con lo que tiene sentido hacer y lo que no. Cuando la piel es el problema, la trabajamos con micropunción, polinucleótidos e inyecciones hidratantes. Volvemos a medir a los tres y a los seis meses. Puedes ver cómo trabajamos en REGENFACE.

¿Quieres que lo veamos en tu caso? Escríbenos por WhatsApp y te damos hora para una valoración con el médico.

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Fuentes

  1. Ascher B et al. Efficacy and safety of botulinum toxin type A in the treatment of lateral crow’s feet: double-blind, placebo-controlled, dose-ranging study. Dermatol Surg. 2009;35(10):1478-86. PubMed 19686365
  2. Cavallini M et al. Safety of botulinum toxin A in aesthetic treatments: a systematic review of clinical studies. Dermatol Surg. 2014;40(5):525-36. PubMed 24575858
Dr. Daniel Conca Cattapan, médico de RegenElit Clinic

Revisado por Dr. Daniel Conca Cattapan (COMB 67514).

Información orientativa: no sustituye una valoración médica. Cada caso lo estudiamos en consulta.

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