Las cicatrices de acné se dividen en dos grupos: las hundidas, que son la gran mayoría, y las elevadas. Dentro de las hundidas hay tres tipos, en picahielo, en caja y onduladas, y cada uno se trata con una técnica distinta. Por eso el primer paso del tratamiento es saber qué tipo tienes, porque lo normal es tener más de uno a la vez.
¿Qué tipos de cicatrices de acné existen?
Hay dos grandes grupos. Las atróficas son hundidas: aparecen cuando el acné destruye colágeno y la piel no llega a reponerlo. Las hipertróficas y los queloides son elevadas: aparecen cuando la piel fabrica colágeno de más al cerrar la herida. En la cara predominan las hundidas, y casi nunca vienen solas: en la misma piel suelen convivir varios tipos.
¿Te pasa a ti? El médico lo valora en consulta y te dice qué se puede hacer en tu caso.
¿Cómo reconoces cada cicatriz hundida?
- En picahielo (icepick): pequeñas, estrechas y profundas, como si te hubieran pinchado con un punzón. Suelen verse en mejillas y frente.
- En caja (boxcar): más anchas, con bordes rectos y marcados, como la marca que deja la varicela. Pueden ser superficiales o profundas.
- Onduladas (rolling): depresiones suaves, sin borde nítido, que dan a la piel un aspecto de oleaje. Aparecen porque unas bandas de tejido fibroso tiran de la piel hacia abajo.
En un estudio con 100 pacientes con cicatrices de acné, el 94% tenía cicatrices en picahielo, el 86% onduladas y el 54% en caja. Las cifras suman más de 100 porque la mayoría tenía varios tipos a la vez.
¿Qué son las cicatrices hipertróficas y los queloides?
Las dos son cicatrices elevadas, con relieve sobre la piel. La diferencia está en el borde: la hipertrófica se queda dentro de los límites de la lesión original, y el queloide crece más allá, a veces durante meses. Son más frecuentes en mandíbula, pecho y espalda. En ese mismo estudio de 100 pacientes, el 10% tenía cicatrices de tipo queloide.
¿Las marcas rojas o marrones del acné son cicatrices?
No. Cuando un grano se cura puede dejar una mancha plana, roja o marrón, sin hundimiento ni relieve. Eso no es una cicatriz: es una marca de color que deja la inflamación. Las rojas se deben a pequeños vasos sanguíneos dilatados y se ven más en pieles claras. Las marrones son un exceso de pigmento y se ven más en pieles oscuras.
La diferencia importa porque se tratan distinto. Una marca de color suele ir aclarando con el tiempo, y el sol la oscurece, así que el protector solar diario ayuda. Una cicatriz, en cambio, es un cambio en la forma de la piel y no se va sola. Si tienes marcas rojas y ya no tienes acné activo, las tratamos con ZERO ACNE, nuestro protocolo de luz pulsada.
¿Cómo puedes saber qué tipo tienes?
Puedes hacerte una primera idea en casa, delante de un espejo y con buena luz, con tres gestos sencillos: tocar la marca, mirarla con luz de lado y estirar la piel. Con eso distingues una mancha de una cicatriz, y una cicatriz ondulada de una en picahielo o en caja:
- Pasa el dedo: si no notas nada y solo ves color, es una marca, no una cicatriz. Si notas un pozo o un bulto, es cicatriz.
- Mírate con luz de lado: una lámpara o una ventana a un costado marca las sombras de las cicatrices hundidas, que con luz de frente casi no se ven.
- Estira la piel con dos dedos: si la depresión se aplana, suele ser ondulada. Si sigue igual de honda, lo más probable es que sea en picahielo o en caja profunda.
Es una orientación, no un diagnóstico. La clasificación de cada cicatriz la hace el médico en consulta, porque de ella depende la técnica.
¿Qué tratamiento corresponde a cada tipo?
- Picahielo: TCA CROSS, una gota de ácido tricloroacético concentrado que el médico aplica con precisión dentro de cada cicatriz para que se regenere desde el fondo.
- Onduladas: subcisión, una aguja fina que corta por debajo de la piel las bandas que tiran de la cicatriz hacia abajo.
- En caja: láser CO2 fraccionado, que obliga a la piel a reconstruirse con colágeno nuevo y más ordenado.
- Queloides e hipertróficas: el primer objetivo es frenar el crecimiento y el segundo, reducir el volumen, con seguimiento porque el queloide tiende a volver.
En las onduladas, la subcisión tiene estudios propios. En una serie de 40 pacientes, médicos y pacientes calcularon una mejoría cercana al 50%, y el 90% dijo que su aspecto había mejorado. Cómo funciona paso a paso lo contamos en subcisión para cicatrices de acné.
¿Por qué una sola técnica no suele alcanzar?
Porque en la mayoría de las caras conviven los tres tipos de cicatriz hundida y cada uno responde a algo distinto. Un láser puede mejorar las de caja y dejar casi igual las onduladas, que siguen ancladas por debajo. Por eso muchas personas que probaron varios láseres sin resultado necesitaban, además, liberar esas bandas con subcisión.
¿Por qué el acné severo deja más cicatrices?
Porque cuanto más fuerte y más largo es el brote, más colágeno se destruye. En un estudio con 185 pacientes con acné, el 95% tenía algún grado de cicatriz en la cara, y cuanto más grave era su acné al principio, más graves eran las cicatrices. También dejaron marca los granos inflamados pequeños, no solo los nódulos grandes. Y un retraso de hasta tres años entre el inicio del acné y un tratamiento adecuado se asoció con más cicatrices.
Por eso, si todavía tienes brotes, lo primero es controlar el acné. Tratar las cicatrices mientras siguen saliendo granos nuevos es trabajar sobre una piel que se sigue lesionando.
¿Sirve tratar una cicatriz de acné antigua?
Sí. La antigüedad de la cicatriz no impide tratarla: el tejido sigue respondiendo aunque la marca tenga muchos años. Lo que más pesa en el resultado es clasificarla bien y elegir la técnica que corresponde.
¿Cómo queda la piel después de tratar las cicatrices?
Lo razonable es esperar que las cicatrices se vean menos hondas y que la piel refleje la luz de forma más pareja, no que desaparezcan del todo. El cambio llega poco a poco, sesión a sesión, y cada piel responde a su ritmo, según el tipo de cicatriz, su profundidad y cómo cicatriza cada persona.
Mucha gente busca fotos de antes y después. No publicamos fotos de pacientes: la normativa de publicidad sanitaria es estricta con el uso de casos reales para promocionar tratamientos, y la foto de otra persona tampoco te dice cómo va a responder tu piel. Lo que sí hacemos es fotografiar la tuya durante el tratamiento, para que veas el cambio comparando tu piel con la de unos meses antes.
Cómo lo vemos en RegenElit
En THE NEW SKIN, nuestro protocolo de cicatrices, empezamos por una consulta diagnóstica de 60 minutos, sin coste, donde clasificamos cada cicatriz y valoramos el estado del tejido. Después elegimos la técnica: TCA CROSS para las de picahielo, subcisión para las onduladas y láser CO2 fraccionado con bioestimuladores para las de caja. La subcisión es la técnica en la que más casos acumulamos.
El tratamiento activo va de tres a seis sesiones de 45 a 90 minutos, con tres a seis semanas entre una y otra, y medimos el cambio con fotografía a los 30, 60 y 90 días. Cada cuánto se repite el láser lo explicamos en cada cuánto se repite el láser CO2, y el protocolo completo está en THE NEW SKIN, tratamiento para cicatrices de acné.
¿Quieres que lo veamos en tu caso? Escríbenos por WhatsApp y te damos hora para una valoración con el médico.
Fuentes
- Agrawal DA, Khunger N. A Morphological Study of Acne Scarring and Its Relationship between Severity and Treatment of Active Acne. J Cutan Aesthet Surg. 2020;13(3):210-216. PubMed 33208997
- Alam M et al. Subcision for acne scarring: technique and outcomes in 40 patients. Dermatol Surg. 2005;31(3):310-7; discussion 317. PubMed 15841633
- Layton AM et al. A clinical evaluation of acne scarring and its incidence. Clin Exp Dermatol. 1994;19(4):303-8. PubMed 7955470

Revisado por Dr. Daniel Conca Cattapan (COMB 67514) y Dr. Alexis Cabrera Rivero (COMB 64279).
Información orientativa: no sustituye una valoración médica. Cada caso lo estudiamos en consulta.






