Cicatrices queloides: cómo tratarlas y prevenir su aparición

Yeso blanco con relieves y surcos levantados sobre la superficie

Un queloide es una cicatriz que sigue creciendo después de que la herida cerró y se sale del borde de la lesión original. No es peligroso, pero no se va solo y tiende a volver. Se trata en dos tiempos: primero frenar el crecimiento y después reducir el volumen. Para prevenirlo, lo que más pesa es cuidar cada herida si ya tuviste uno.

¿Qué es una cicatriz queloide?

Es una cicatriz que fabrica colágeno de más (la proteína que da estructura a la piel) y no sabe cuándo parar. Se ve como un bulto firme, liso y brillante, rosado, rojo o marrón según el tono de piel. Puede picar o doler. A diferencia de otras cicatrices, crece más allá del borde de la herida que la originó.

¿Te pasa a ti? El médico lo valora en consulta y te dice qué se puede hacer en tu caso.

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¿En qué se diferencia de una cicatriz hipertrófica?

Las dos son cicatrices elevadas, por eso se confunden. La hipertrófica se queda dentro del borde de la herida y con el tiempo puede aplanarse algo. El queloide invade la piel sana de alrededor, no retrocede por sí solo y puede seguir creciendo durante meses o años. Distinguirlas cambia el plan, y lo miramos en consulta antes de decidir nada.

¿Quién tiene más riesgo y dónde suelen salir?

Salen más en el pecho, la parte alta de la espalda, los hombros y los lóbulos de las orejas, a veces tras una herida mínima: un pendiente, un grano, una vacuna o una cirugía. Influyen la familia y el tono de piel. Un análisis de ocho estudios calculó que la probabilidad de tener queloides era 6,14 veces mayor en personas negras y 3,70 veces mayor en asiáticas que en blancas.

¿El acné puede dejar cicatrices queloides?

Sí. Un grano profundo e inflamado es una herida, y en una piel con tendencia puede cerrar con un queloide. Pasa sobre todo en la mandíbula, el mentón, el pecho, los hombros y la espalda. A veces empieza como un bultito duro del color de la piel en el sitio donde hubo un grano, y en vez de bajar con las semanas, va creciendo poco a poco.

En un estudio con 416 pacientes con cicatrices de acné, esos bultitos del color de la piel en el mentón y la espalda, llamados cicatrices papulares, eran bastante más frecuentes en quienes también tenían queloides. Si tienes de los dos, avísalo antes de cualquier tratamiento: cambia lo que conviene hacer. Y tratar pronto el acné inflamado es la mejor forma de no sumar heridas nuevas.

¿Y los queloides en la cara?

En la cara salen sobre todo en la mandíbula, el mentón y el lóbulo de la oreja, después de un grano, un pendiente o una herida pequeña. En el centro de la cara son menos frecuentes, y no todo bulto en la cara es un queloide: para distinguirlo de otras cicatrices elevadas te sirve cicatrices atróficas e hipertróficas.

Como es una zona que se ve, el tratamiento se elige con más cuidado: quitarlo solo con cirugía deja una herida nueva que puede volver a formar queloide, y algunas técnicas pueden dejar manchas en pieles morenas. Lo decidimos en consulta, viendo el queloide y tu tono de piel.

¿Cómo sé si es un queloide o un grano que no se fue?

Un grano cambia en días o semanas: se inflama, puede tener pus, duele al tocarlo y después baja. Un queloide es firme, liso y brillante, no tiene pus y no baja con el tiempo: si hace algo, crece. Si un bulto lleva semanas igual o va a más, o si sangra, cambia de color o se abre, consúltalo. Hay otros bultos de la piel que se le parecen, y el médico tiene que descartarlos.

¿Qué tratamientos existen para los queloides?

No hay un tratamiento que sirva para todos los queloides, y casi siempre se combinan dos o más. La elección depende del tamaño, de la zona, del tiempo que lleva creciendo y de lo que ya probaste antes. Estos son los que más se usan, con lo que conviene saber de cada uno:

  • Inyecciones de corticoides dentro de la cicatriz: son un medicamento que baja la inflamación y frena la fabricación de colágeno. Si están indicadas, lo decide el médico en consulta.
  • Láser: mejora el color, la textura y el grosor; solo, suele quedarse corto.
  • Cirugía: quitarlo con bisturí y nada más tiene un riesgo alto de que vuelva, a veces más grande. Por eso casi nunca va sola.
  • Presión y láminas de silicona: se usan sobre todo para que no vuelva a crecer.

¿Un queloide puede volver a crecer?

Sí, y conviene saberlo antes de empezar. Una revisión sobre las inyecciones de corticoides recoge que el queloide se reduce entre un 50% y un 100%, pero vuelve en un 33% de los casos al año y en un 50% a los cinco años. Por eso nuestro objetivo es controlarlo y seguirlo en el tiempo.

¿Cómo puedes prevenir un queloide?

Si ya tuviste un queloide, o lo tiene alguien de tu familia, cada herida nueva cuenta, por pequeña que sea. No hay una forma segura de evitarlo, pero sí hábitos que bajan el riesgo de que aparezca o de que crezca. Esto es lo que solemos aconsejar en consulta:

  • Cuéntaselo al médico antes de cualquier cirugía, pendiente o tatuaje, y piénsalo dos veces si no es necesario.
  • Trata pronto el acné inflamado: los granos profundos también dejan queloides.
  • Mantén la herida limpia, cubierta y sin rascar.
  • Protege la cicatriz nueva del sol para que no se oscurezca.
  • Si una cicatriz empieza a abultarse, consulta en las primeras semanas, no al año.

¿Qué no conviene hacer con un queloide?

Muchas de las cosas que se prueban en casa para quitar un queloide terminan haciéndolo más grande, porque cualquier herida nueva sobre esa piel le da motivos para crecer. Antes de probar nada, ten en cuenta esto:

  • No intentes quitártelo tú. Cortarlo, quemarlo o atarlo con un hilo abre una herida nueva justo donde la piel tiende a hacer queloide.
  • No pidas que te lo quiten solo con cirugía, sin nada que evite que vuelva.
  • No lo rasques ni lo frotes cuando pica.
  • No esperes años: un queloide pequeño y reciente da más opciones que uno grande y antiguo.

Cómo lo vemos en RegenElit

Los queloides y las cicatrices hipertróficas los tratamos dentro de THE NEW SKIN, nuestro protocolo de cicatrices. Antes de intervenir preparamos el tejido, entre dos y cuatro semanas, y después empleamos láser Tulio, carboxiterapia (CO₂ medicinal inyectado en la cicatriz para mejorar la circulación y la elasticidad) e inyectables específicos. El primer objetivo es detener el crecimiento; el segundo, reducir el volumen.

Después hacemos un seguimiento para mantenerlo controlado, con fotografías a los 30, 60 y 90 días. Todo empieza con una consulta diagnóstica de 60 minutos, sin coste, donde vemos si es un queloide o una hipertrófica. Cómo diferenciarlas de las cicatrices hundidas lo contamos en tipos de cicatrices de acné y cómo tratarlas, y el protocolo completo está en THE NEW SKIN, tratamiento de cicatrices y queloides.

¿Quieres que lo veamos en tu caso? Escríbenos por WhatsApp y te damos hora para una valoración con el médico.

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Fuentes

  1. Gwen Farm HJ et al. The Association Between Race/Ethnicity and Keloid Formation: A Network Meta-Analysis. Plast Surg (Oakv). 2026:22925503261470272. PubMed 42582705
  2. Lee YJ et al. A Neglected Acne Scar Type: Papular Acne Scars and Their Correlations With Keloid Scars. Dermatol Surg. 2021;47(10):1347-1351. PubMed 34334617
  3. Morelli Coppola M et al. Triamcinolone acetonide intralesional injection for the treatment of keloid scars: patient selection and perspectives. Clin Cosmet Investig Dermatol. 2018;11:387-396. PubMed 30087573
Dr. Daniel Conca Cattapan, médico de RegenElit ClinicDr. Alexis Cabrera Rivero, médico de RegenElit Clinic

Revisado por Dr. Daniel Conca Cattapan (COMB 67514) y Dr. Alexis Cabrera Rivero (COMB 64279).

Información orientativa: no sustituye una valoración médica. Cada caso lo estudiamos en consulta.

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